Rutas y naturaleza

El Valle del Juguete: un viaje a la infancia en Alicante

la foia de castalla-infosvalencia

¿Quién no recuerda aquel juguete que durante años fue su compañero de aventuras?

Un coche, una muñeca, un tren, unas piezas de construcción… Algunos juguetes desaparecieron hace mucho tiempo, pero otros siguen formando parte de nuestra memoria.

Para reencontrarnos con ellos podemos viajar hasta el interior de la provincia de Alicante, donde se encuentra la Foia de Castalla, conocida popularmente como el Valle del Juguete.

Aquí, la fabricación de juguetes y muñecas se convirtió durante generaciones en una de las principales actividades económicas de la zona y dejó una huella que todavía hoy forma parte de la identidad de sus pueblos.

Es una escapada especialmente interesante para familias, pero también para adultos que quieran descubrir cómo se fabricaban los juguetes de otras épocas y, de paso, recuperar algún recuerdo de su propia infancia.

¿Dónde está el Valle del Juguete?

La Foia de Castalla es un valle del interior de la provincia de Alicante, dentro de la comarca de L'Alcoià. Está rodeada de montañas y comprende los municipios de Castalla, Onil, Ibi, Tibi y Biar.

El paisaje es muy diferente al de la costa alicantina: aquí encontramos montañas, pinares, campos agrícolas y pequeños municipios donde la historia y la naturaleza van de la mano. Algunas de las sierras que rodean la Foia alcanzan alturas considerables, como el Maigmó, que llega a los 1.296 metros.

Pero si hay algo que ha hecho famoso a este valle es su relación con el mundo del juguete.

Desde finales del siglo XIX, localidades como Onil, Ibi y Castalla fueron desarrollando talleres y fábricas dedicados primero a la fabricación artesanal y posteriormente a una industria juguetera cada vez más moderna.

La tradición pasó de la hojalata y las muñecas a nuevos materiales, especialmente el plástico, y los juguetes fabricados aquí llegaron a muchos lugares de España y del extranjero.

Hoy aquella historia puede descubrirse a través de museos, fábricas y diferentes experiencias familiares.

Onil, la ciudad de las muñecas

Uno de los lugares imprescindibles de esta ruta es Onil, localidad estrechamente vinculada a la fabricación de muñecas desde finales del siglo XIX.

El Museo de la Muñeca, situado en la histórica Casa de l'Hort, permite conocer esta evolución a través de una colección de muñecas clásicas y actuales.

El edificio, una antigua casa señorial de finales del siglo XIX, fue adquirido y posteriormente donado al Ayuntamiento para convertirlo en sede del museo, precisamente por la importancia que la industria muñequera tenía en Onil.

La visita permite descubrir cómo se fabricaban las primeras muñecas de manera artesanal y cómo fueron cambiando los procesos de producción con la llegada de la industrialización y las nuevas tecnologías.

Y hay un pequeño detalle que hará las delicias de muchos visitantes: en la última planta se encuentra una gran ciudad de Clicks de Playmobil.

Museo de la Muñeca: horarios

Actualmente, el Ayuntamiento de Onil informa de los siguientes horarios:

De martes a domingo: de 10:00 a 14:00 h.

Sábados: también de 17:00 a 20:00 h.

Los horarios pueden modificarse según temporada o actividades, por lo que es recomendable comprobarlos antes de desplazarse.

En cuanto al precio, el Ayuntamiento está tramitando en octubre de 2026 una nueva ordenanza de precios públicos.

El proyecto contempla una tarifa general de 2 €, pero al encontrarse todavía en trámite conviene confirmar el precio vigente antes de la visita.

Visitar una fábrica de muñecas

La experiencia puede continuar en Paola Reina, una de las firmas jugueteras vinculadas a la tradición muñequera de Onil.

La visita permite conocer de cerca el proceso de fabricación de una muñeca, desde algunas de las fases iniciales hasta su decoración, peluquería, vestido y montaje final.

Es una oportunidad diferente a la visita a un museo, porque aquí se puede observar cómo la tradición juguetera continúa viva.

Las visitas a la fábrica se realizan mediante experiencias organizadas y con reserva previa. Actualmente existen visitas de aproximadamente una hora en las que se muestra el proceso completo de fabricación y se incluye un pequeño regalo.

Importante: al tratarse de una fábrica en funcionamiento, es aconsejable reservar con antelación y comprobar los horarios disponibles antes de organizar la excursión.

El Laberinto Vegetal de Casa Tápena

Después de conocer muñecas y juguetes, toca cambiar de escenario.

A poco más de un kilómetro del centro de Onil se encuentra el Laberinto Vegetal de Casa Tápena, situado entre el Área Recreativa de la Ermita de Santa Ana y el paraje de Casa Tápena-Favanella.

Es una buena parada para hacer con niños y combinar la visita cultural con un rato al aire libre. El laberinto forma parte de un espacio recreativo rodeado de naturaleza y permite completar la jornada con una actividad diferente.

El horario varía según la temporada:

Invierno

Lunes a viernes: 9:00–14:00 h.

Sábados, domingos y festivos: 9:00–18:00 h.

Verano

Lunes a viernes: 9:00–14:00 h.

Sábados, domingos y festivos: 9:00–20:00 h.

Permanece cerrado los días 1 de enero, 24, 25 y 31 de diciembre.

Ibi, la Villa del Juguete

La siguiente parada nos lleva hasta Ibi, situada a unos 10 kilómetros de Castalla y a unos 11 de Onil. La localidad se encuentra a 816 metros de altitud y es conocida tradicionalmente como la Villa del Juguete.

Aquí encontramos uno de los lugares fundamentales para comprender la historia de esta industria: el Museo Valenciano del Juguete.

El museo nació en 1990 y desde 2013 ocupa parte de las instalaciones de la antigua fábrica Payá, uno de los nombres históricos de la industria juguetera de Ibi.

Su exposición permanente permite realizar un auténtico viaje por la historia del juguete. Hay piezas fabricadas en Ibi, en otros lugares de España y también en otros países, con una cronología que va desde comienzos del siglo XX hasta los años 80.

La colección muestra además la evolución de los materiales y de las técnicas de fabricación: desde los juguetes de hojalata hasta los realizados con plástico.

Actualmente la exposición permanente y las exposiciones temporales forman parte de la visita.

Museo Valenciano del Juguete: horarios y precios

Horario:

Martes a viernes: 10:00–13:00 h y 16:00–19:00 h.

Sábados, domingos y festivos: 10:00–14:00 h.

Lunes: cerrado.

También permanece cerrado el 25 de diciembre, el 1 y el 6 de enero y el segundo sábado de mayo por fiesta local.

Entrada:

General: 2 €.

Reducida: 1,50 € para niños, jubilados, estudiantes y grupos sin guía.

Visita guiada: 2 € por persona, únicamente para grupos concertados.

La visita individual dura aproximadamente 45 minutos y permite acceder tanto a la exposición permanente como a la temporal.

¿Cuánto tiempo se necesita para visitar el Valle del Juguete?

La ruta básica por Onil e Ibi puede realizarse aproximadamente en 4 o 5 horas, dependiendo del tiempo que dediquemos a cada visita.

Hay que tener en cuenta que los diferentes puntos están separados entre sí, por lo que resulta mucho más cómodo disponer de vehículo propio. Una ruta habitual puede comenzar en Onil con el Museo de la Muñeca, continuar con la visita a la fábrica de Paola Reina y el Laberinto de Casa Tápena y terminar en Ibi con el Museo Valenciano del Juguete.

Y si tenemos más tiempo, merece la pena ampliar la excursión y conocer también Castalla, con su castillo y su casco histórico, o disfrutar de alguno de los espacios naturales de las sierras que rodean la Foia.

Cómo llegar al Valle del Juguete?

El Valle del Juguete se encuentra en el interior de la provincia de Alicante, aproximadamente a media hora de la capital en coche, dependiendo del punto de partida y del tráfico.

En coche desde Alicante: se puede llegar por la A-7 en dirección a Alcoy/Madrid y tomar las salidas correspondientes hacia Castalla, Onil o Ibi.

Desde Valencia: el trayecto es más largo, de algo más de dos horas aproximadamente, dependiendo de la ruta y el tráfico. Una opción habitual es utilizar la A-7 hacia Alicante y continuar hacia el interior.

En transporte público: existen conexiones de autobús con diferentes localidades de la zona, aunque para realizar la ruta completa resulta menos práctico que disponer de vehículo propio, ya que los museos, la fábrica y el Laberinto de Casa Tápena no se encuentran todos juntos.

Por eso, si queremos realizar la ruta completa en un solo día, el coche es la opción más cómoda.

¿Qué es el Valle del Juguete?

Es el nombre turístico con el que se conoce a la Foia de Castalla, una zona del interior de Alicante con una larga tradición de fabricación de juguetes y muñecas. Está formada por Castalla, Onil, Ibi, Tibi y Biar.

¿Qué pueblos forman el Valle del Juguete?

La Foia de Castalla está formada por Castalla, Onil, Ibi, Tibi y Biar. La tradición juguetera tiene especialmente sus principales referentes históricos en Onil, Ibi y Castalla.

¿Qué se puede visitar en el Valle del Juguete?

Entre las visitas más interesantes se encuentran el Museo de la Muñeca de Onil, la fábrica de muñecas Paola Reina, el Laberinto Vegetal de Casa Tápena y el Museo Valenciano del Juguete de Ibi.

¿Es una excursión adecuada para niños?

Sí. Los museos dedicados a las muñecas y los juguetes, la visita a una fábrica y el Laberinto de Casa Tápena hacen que sea una excursión especialmente atractiva para familias.

¿Se puede visitar el Valle del Juguete en un día?

Sí. Una ruta centrada en Onil e Ibi puede realizarse en unas 4 o 5 horas, aunque conviene reservar con antelación las visitas guiadas y a la fábrica. Si queremos conocer también Castalla y disfrutar del paisaje, lo ideal es dedicarle más tiempo.

¿Es necesario reservar?

Para las visitas individuales a los museos no siempre es necesario, pero para las visitas guiadas y especialmente para la fábrica de Paola Reina es recomendable reservar previamente y comprobar los horarios disponibles.

Una excursión para volver a ser niño por un día

El Valle del Juguete es uno de esos lugares que demuestran que el turismo de interior puede sorprendernos incluso cuando creemos conocer bien la provincia de Alicante.

Aquí no solo encontramos museos. Encontramos memoria, tradición, industria y muchas historias de infancia. Los juguetes expuestos cuentan cómo han cambiado nuestras costumbres, los materiales y la tecnología, pero también nos recuerdan algo mucho más sencillo: hubo un tiempo en el que una muñeca, un coche de hojalata o unas pequeñas figuras podían convertirse en todo un mundo.

Y quizá ese sea el mejor motivo para visitar el Valle del Juguete: descubrir cómo se fabricaban aquellos juguetes que hicieron felices a varias generaciones y, durante unas horas, volver a jugar nosotros también.

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