Los Baños del Almirante

 

Los Baños del Almirante (en valenciano Banys de l’Almirall) es un edificio mudéjar que se sitúa junto al Palacio de los Almirantes de Aragón, en el centro histórico de Valencia. Aunque siempre se han considerado como unos baños árabes, recientes investigaciones han demostrado que en realidad son unos baños públicos de época cristiana medieval, similares a los baños de vapor o hammam típicamente característicos de la arquitectura islámica. Fue en  el siglo XIV, como se puede ver en un documento de 1313, en el cual el rey de Aragón Jaime II autoriza al caballero Pere de Vilarasa (miembro del Consejo Real) a construir unos baños públicos en terrenos de su propiedad.

La construcción sigue los mismos patrones que los baños públicos de vapor de época árabe, un vestíbulo y tres salas (sala fría, sala templada y sala caliente) y otras dependencias menores para el servicio de los bañistas. Los baños actuaban como un centro de vida social para las clases mas desfavorecidas de la ciudad, además de ser un enclave para la higiene y el relax.

Vestíbulo

Tenía las funciones de sala de espera y lugar donde la gente se vestía y desvestía para acceder a los baños. Los baños eran para hombres y mujeres, dedicándose unos días para los hombres y otros para las mujeres. Los hombres solían acudir solos a los baños mientras que las mujeres se hacían acompañar por algún familiar. Desde aquí se accede a la sala fría.

Sala fría

En esta sala el usuario recogía el agua fría necesaria para la higiene. Disponía de dos pequeñas habitaciones, una que era utilizada como almacén de los productos necesarios para el baño (jabón, toallas, cubos etc.) y otra dedicado a letrinas, la cual consistía en una caja de madera que vertía directamente a una acequia de agua.

Sala templada

En esta sala se enjabonaban, se limpiaban y se procedía al acicalamiento. En esta sala se mezclaba el agua fría y caliente.

Sala caliente

En esta estancia la temperatura era muy alta y en el ambiente se respiraba el vapor, el cual se conseguía tirando agua fría sobre el suelo, ya que por debajo de este existía una galería por la que se hacía circular aire caliente. En la sala encontramos una pila para recoger el agua caliente. Se cubre con bóveda de cañón y seis aberturas estrelladas.

La Sala de la Caldera

Como su nombre indica, era el lugar donde se calentaba el agua y por medio de tuberías se canalizaba a la sala de agua caliente. Otra cañería llevaba directamente el agua fría a la sala correspondiente. Un horno de leña aseguraba el caudal de agua caliente necesario.        

Se puede visitar los baños de martes a viernes, entre las 10:00 a 18:00 horas. Los sábados y domingos, el horario es reducido, de 9.00 a 14.00 horas. La entrada es gratuita.