Excursión en bicicleta para familias en Berna

Primavera en Berna – ¡Es hora de salir!

Los días se alargan, el sol empieza a calentar y los pájaros llenan el aire con su canto. Los brotes aparecen en los árboles y la naturaleza despierta poco a poco. La primavera ya está aquí en Berna, y con ella llega el momento perfecto para disfrutar al aire libre y redescubrir la región.

La región de Berna despierta del invierno

Tras los meses fríos, la vida vuelve a sentirse en cada rincón. En el Rosengarten de Berna se puede admirar, con un poco de suerte, la delicada floración de los cerezos, mientras que en el Emmental los campos de colza pintan el paisaje de un intenso amarillo.

También la fauna regresa a la actividad: por la mañana vuelven a escucharse los pájaros y los osos del BärenPark reaparecen tras su descanso invernal. La primavera trae energía renovada y ganas de moverse.

Actividades en plena naturaleza

Con más horas de luz y temperaturas agradables, aumentan las ganas de estar fuera. Paseos junto al río Aare, rutas de senderismo con vistas panorámicas o recorridos en bicicleta entre bosques y praderas: la región de Berna ofrece múltiples opciones para disfrutar de la estación más colorida del año.

Excursión en bicicleta para niños y familias

Las rutas en bicicleta son una de las actividades favoritas de las familias. Tanto si buscáis naturaleza, cultura o simplemente pasar tiempo activo juntos, en los alrededores de Berna encontraréis propuestas adaptadas a todos los niveles.

Un comienzo divertido: por el “Bremer” hasta el Glasbrunnen

Para las primeras salidas en bici con niños, lo ideal son recorridos sin tráfico. El Bremgartenwald, conocido cariñosamente por los locales como “Bremer”, es perfecto para ello.

El punto de inicio y final es la parada de autobús “Länggasse” de Bernmobil. Muy cerca se encuentra uno de los parques infantiles más bonitos de Berna: el Halenbrunnen, que cuenta incluso con un circuito para bicicletas.

Después de unas vueltas en el pequeño pump track para entrar en calor, el recorrido continúa por amplios caminos de grava, planos y seguros, a través del bosque hasta llegar al Glasbrunnen.

El Glasbrunnen es considerado un lugar místico lleno de energía. No está demostrado que su agua tenga propiedades curativas, pero sí es un punto ideal para rellenar el bidón y hacer una pausa refrescante.

El regreso transcurre nuevamente por el tranquilo entorno forestal hasta volver al Halenbrunnen. Aquí merece la pena detenerse más tiempo: una pausa con picnic en la zona de barbacoas es el broche perfecto para una excursión familiar.

Una pausa para respirar

El área de juegos y parrillas al borde del bosque es ideal para descansar. Mientras los niños siguen jugando, los adultos pueden relajarse y disfrutar del aire primaveral. Así se vive una escapada en familia en la región de Berna.