Elogiando la Festividad de Fallas en Suiza
En primer lugar, dar las gracias por todo su trabajo, esfuerzo, insistencia e ilusión durante todos estos años a Rose Marie Tagliaferi, Philippe Tagliaferri, presidente durante estos 10 años, y Christian Salom, Valérie Tschann, Nicolas Fumeaux de la junta.
Para la organización de unas maravillosas Fallas.
A continuación un pequeño resumen de la última edición
La fiesta de Fallas en Suiza del 2 de mayo en Ardon (Valais) fue una jornada inolvidable que transcurrió de manera maravillosa, acompañada por un sol espléndido y una temperatura de 26 grados que hizo lucir todavía más el ambiente festivo.
Desde primera hora, el día fue magnífico y reunió a personas llegadas de distintos puntos de Suiza: valencianos, españoles y suizos compartieron juntos una celebración que volvió a demostrar que las Fallas son una fiesta capaz de unir a todo el mundo.
Uno de los momentos más especiales fue la presencia de una comisión fallera llegada desde Sueca que acudió con sus trajes típicos, aportando color, tradición y emoción a la jornada. Quisieron darnos las gracias de esta iniciativa e intercambiamos insignias de las 2 Fallas.
Durante todo el día no faltaron las animaciones y actuaciones musicales, con baile y diversión gracias a artistas como un músico de la Península, Calavera Show y Gypsy Latino, que pusieron ritmo y alegría a la celebración.
Además, esta edición tuvo un significado muy especial por tratarse de la última, lo que la convirtió en una celebración especialmente emotiva para Philippe Tagliaferri, presidente durante diez años, y para todas las personas que han trabajado para mantener viva esta tradición durante una década.
En uno de los momentos más intensos de la jornada, Philippe no pudo contener la emoción y las lágrimas afloraron al recordar todo lo vivido durante estos años.
Sin embargo, el calor del público y el apoyo incondicional de su comité le ayudaron a superar ese instante tan conmovedor, arropándole con cariño y reconocimiento.
En el apartado gastronómico también se quiso representar la unión entre Suiza y Valencia. Se sirvió paella mixta, muy apreciada por el público suizo, además de barbacoa, salchichas y raclette, productos tradicionales de la zona.
La intención era clara: que ambos países, Suiza y Valencia, estuvieran presentes en cada detalle de la fiesta.
El broche final fue verdaderamente apoteósico. La noche se cerró con unos fuegos artificiales espectaculares y la tradicional traca que dio paso a la cremà del monumento fallero.
Este año, la falla fue obra del artista Iván Parra, de Alzira quien creó un monumento muy original y simbólico.
En la parte delantera representó el lado suizo, con Heidi, el reloj y el queso, mientras que en la parte trasera aparecía la esencia valenciana con una barraca, la paella y las falleritas.
Una obra muy aplaudida y querida por todos los asistentes.
A pesar de las dificultades administrativas y de que incluso el jueves todavía no se sabía si sería posible realizar la cremà, finalmente todo salió adelante.
Han sido diez años intensos y llenos de recuerdos, una etapa importante de vida y de esfuerzo compartido. Solo queda agradecer a todas las personas que han apoyado este proyecto y también a Andreas Lehmann por su interés en difundir una fiesta que ha llevado el espíritu valenciano hasta tierras suizas.









